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CREACIÓN DE ESCULTURAS DECORATIVAS EN BRONCE
Desde 1.989 me dedico al diseño y elaboración de esculturas, logotipos, placas y diferentes tipos de piezas decorativas en bronce.
Para transformar los modelos en bronce, recurro a la fundición de bronce artístico Bronzeder, donde se utiliza la técnica de moldeo a la cera perdida, que da máxima fiabilidad a las reproducciones.

El vuelo de Ícaro
Ícaro, hijo de Dédalo, prestigioso
arquitecto griego.
El rey de Creta, Minos, encargó a Dédalo
la construcción de una prisión, llamada El Laberinto de
Creta. Una vez terminada la obra, y con el fin de preservar el
secreto de cómo
escapar del laberinto, que solamente conocía el arquitecto,
Minos denegó a Dédalo y a su hijo la salida de la isla.
Para escapar, Dédalo, con ayuda de Ícaro, construyó dos pares de
alas recogiendo plumas de aves y uniéndolas con cera. Cuando
ambos estuvieron preparados para volar, el padre advirtió a
Ícaro de que no
volase muy bajo, para no mojar las alas en el mar, ni muy alto,
pues el sol podría derretir la cera con que estaban pegadas las
plumas.
Pasaron Samaos, Delos
y Lebintos. Entonces el
joven,
impresionado por la belleza del
firmamento, comenzó a ascender como si quisiese llegar al
paraíso. Los ardientes rayos del sol
ablandaron la cera, las alas empezaron a desmoronarse, e
Ícaro cayó al mar.
El mito de Ícaro aparte de hacer referencia a la cera, material fundamental de mi trabajo, me sugiere una serie de consideraciones por las que he decidido reflejarlo en mi logotipo:
Aunque Ícaro representa a la juventud, inexperta e irresponsable frente a la sabiduría del padre, me quedo con ese intento de libertad. La osadía del que aspira a llegar más allá de los límites. A la búsqueda de la belleza, aunque en ocasiones pueda llevar al fracaso.

